Sobre el mismo tema, en un diagnóstico más actual, comentó que “hacía diez partidos que no encontrábamos la victoria y había que ganar sí o sí, creo que no tuvimos un buen partido en cuanto al juego, pero teníamos que quedarnos con los tres puntos porque los rivales a la promoción venían ganando”.
En cuanto a lo que viene, destacó que “va a ser más importante el partido de Estudiantes que el que pasó porque después hay quince días sin competencia, creo que va a ser el más importante hasta ahora”. En tanto, pasando al plano personal, confesó que está mejor de sus dolencias en los aductores superiores que lo dejaron afuera de un par de partidos, pero también tiene autocrítica: “sé que no tuve un buen juego, igual lo importante era que el equipo ganara”.
No fue una semana fácil la anterior y, con su simpleza para explicar la situación: “Es obvio que la gente puede estar descontenta, sobre todo con tantos partidos sin ganar, pero yo no estaba para nada fastidioso con eso”.
Cuando tiene que imponer su personalidad, lo hace. Le preguntaron sobre una supuesta alta de actitud y Yacob fue claro: “Creo que lo que no se nos venía dando era un triunfo, después, en lo que hace a la actitud, se puede notar en algunos más o en otros menos, o a veces desde afuera se puede ver distinto, pero nosotros siempre dejamos todo. Cada uno quiere ganar siempre, la mayoría somos pibes del club y realmente se siente esta situación”.
Entonces, ¿qué es lo que le falta a Racing? “Obviamente que al no ganar en diez partidos falla de todo un poco, no es fácil. Si lo supiéramos, lo arreglamos y listo”, remató. Y hay algunas herramientas con las que cuenta este plantel sobre los demás que vienen peleando la permanencia: “tenemos la experiencia del torneo pasado y tenemos que sacar ventaja con eso. Creo que ya haber vivido ese momento nos hace ver algunas cosas que podemos mejorar para no tener que revivirlo”.