11-05-2011 -- Puede ser parte de un hecho histórico para el club. Y no justamente como un actor de reparto. Javier Pastore tuvo un rol protagónico en el proceso de este sorprendente Palermo que ayer, después de vencer 2 a 1 al Milan, se transformó en el primer finalista de la Copa Italia. Deberá aguardar el resultado del encuentro que hoy disputarán el Inter y la Roma para conocer a su rival. Pero al equipo del Flaco, ya le sobran méritos.
Del otro lado, como si fuera poco, enfrentó al reciente campeón. Quizás, todavía en pleno festejo. Con esa típica resaca que da una consagración. Pero el Palermo, que llegaba con la ventana de los goles de visitante (la ida en el Meazza había sido 2 a 2), no lo tuvo en cuenta. Migliaccio y Bovo, de penal, marcaron los tantos del local y recién en el tiempo adicionado, llegó el descuento de Zlatan Ibrahimovic. Dos días atrás, Sergio Batista se había reunido con Pastore en el medio de las citas que el Checho está realizando con vistas a la Copa América. Y la elección del Flaco es más que entendible a esta altura. Para superar al Milan, fue clave el gol que marcó en el encuentro de ida, donde fue una de las figuras. Ayer realizó un buen partido y salió a los 30 minutos del ST, con el marcador 2 a 0 a favor de su equipo. En su lugar, ingresó el ex defensor de Boca, Ezequiel Muñoz.
La algarabía del final se justifica. No simplemente por el rival, sino por lo que significa para la historia de una institución que, desde su fundación en enero de 1987, todavía no consiguió ningún título. Había sido finalista de la Copa Italia en las ediciones del 74 y del 79, pero no llegó a conseguir el logro máximo. Tendrá una oportunidad más. Y Pastore, estará allí.
Fuente: Olé.