Noticias

Mamma mía!

foto

Antes de ir con Bianchi a firmar con Napoli, Jesús se emocionó con la fiesta familiar. Agradeció a Boca y está feliz por jugar en el club de Diego: "Ojalá que me convoque…".

“Ya le tocó a Doña Tota, ahora a mí”, se ríe Guillermina. Primero le tocó a Doña Tota. Y ahora me toca a mí". Guillermina está orgullosa. ¿Cómo no estarlo? Su hijo, uno de los diez que cobijó, viajó ayer a las tres de la tarde hacia Italia para ponerse (otra vez) una de las camisetas que usó (e hizo brillar) uno de sus ídolos: Diego Armando Maradona. Ella, la mamá del nuevo jugador del Napoli, no puede contener la emoción. La despedida fue en su caserón de Monte Grande, con el patio lleno de gente que fue a despedir al ídolo del barrio, al amigo, al hermano, tío, pariente cercano y lejano. Así son los Dátolo, familieros, y así despidieron a Jesús, que ayer viajó a Milan acompañado por José Sampieri, su representante, y Carlos Bianchi, el manager de Boca. Allí firmará su contrato, que lo unirá al club tano por cuatro años y medio, a cambio de más de un millón de euros por año, y mañana, seguramente, estará viendo a su nuevo equipo ante el Udinese, de visitante. "Siempre voy a estar agradecido al club que me dio tantas alegrías y con el que di cuatro vueltas olímpicas. De mi parte, quiero agradecerles a todos los que lo hicieron posible. Espero, en algún momento, poder volver y hacer las cosas bien porque siento que ésta es mi casa y siento que algún día voy a ponerme otra vez la camiseta de Boca", contó Hueso antes de subirse al avión. -¿Era el momento justo para irte? -Es raro. Por un lado me hubiese gustado quedarme, tener la carrera que hicieron Ibarra, Martín (Palermo), Riquelme... Pero sé que es algo importante para mí y para mi familia, y también para Boca. Son esas chances que te llegan una vez en la vida, y creo que a mí me llegó en el momento justo de mi carrera, y en el mejor. -¿Te quedó algo pendiente en Boca? -Por suerte me pude despedir de la mejor manera, haciéndole goles al rival de toda la vida y dejando una buena imagen. Me costó la adaptación, se me hizo muy difícil en algún momento meterme en el mundo Boca, pero por suerte en el último torneo pude ser titular. Me quedaron ganas de ganar otra Libertadores, pero jugando todos los partidos, como sucedió en el Apertura. La despedida en Ezeiza fue emotiva. Su mamá, dos de sus hermanas, sobrinos y parte de su familia política fueron al aeropuerto a desearle suerte antes de emprender el nuevo camino, desconocido pero más que auspicioso... -¿Qué sabés del Napoli? -Hay varios argentinos, es un equipo importante. Me contaron que es una ciudad de las más lindas del mundo, que la gente siente el fútbol como la de Boca, con mucha pasión. Por suerte, yo ya tengo la experiencia acá, sé lo que es sentir presión, así que espero poder hacer las cosas y devolver la confianza que están depositando en mí. Yo ya estoy para jugar. Y habrá que rendirles. Guillermina ya está pensando en hacer el pasaporte para ir a ver a su hijo con la camiseta celeste. Ella habla del Napoli con sabiduría. "Jesús me contó todo". Se enteró de la oferta italiana por la televisión y, en pocos días, el zurdo se la confirmó por teléfono. Apenas tuvo tiempo de estar con él y organizarle la despedida. "Me preguntó si era Navidad de nuevo, por la cantidad de gente que vino. Es un hijo maravilloso, a nosotros nos va a ayudar mucho con este paso que está dando. Espero poder ir a verlo pronto. Es un orgullo para todos que un pibe humilde de Spegazzini vaya a jugar al equipo donde brilló Maradona", dice ella. En la familia, todos sueñan con que el nombre de Jesús esté ligado al Diez no sólo por su rica historia en Nápoles. "Estoy muy feliz de vestir la camiseta que tuvo el más grande del mundo. Ahora, mi objetivo será rendir bien en Italia para ver si tengo una oportunidad en la Selección. Ojalá en algún momento Diego me convoque", se ilusionó. Más de 8.000.000 de dólares pagará el Napoli (6.630.000 para Boca, además del 16% de una futura venta y 1.660.000 serán para Banfield) por el volante de 24 años. Un negocio redondo para el club y un futuro inmejorable para Jesús, en el equipo de Dios. Diario deportivo ole 30/01/2009
« VOLVER

 
borde
Compartir: Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Linkedin
Seguinos en: Seguinos en Twitter Seguinos en Youtube Seguinos en Facebook Compartir en Linkedin Google+ Follow Me on Pinterest