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El equilibrio justo

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Es el capitán más joven de la historia de Racing. Fue campeón mundial Sub 20, pero no era tenido en cuenta. Clave en la Promoción 08, padeció el último gerenciamiento, lo miran desde Europa y asegura; "Si el equipo no quiere sufrir, no debe plantearse objetivos mediocres"

En la colección de hobbies de Claudio Yacob, la historia y el cine suelen conquistar las mayores parcelas de ocio. Sin embargo, este oriundo de Carcarañá, Santa Fé, difícilmente haya visto El Ultimo Emperador, o sepa que vida retrato el film de Bernardo Bertolucci, ganador del oscar en 1987; casualmente, el año en que nació el emblema por excelencia del Racing ´09. El vinculo no es caprichoso. Además del guiño en el calendario y del reconocimiento de una "Academia", los protagonistas compaten otra curiosidad: Puyi, el de la película, fue el emperador de menor edad en la historia de China, un gigante que atravesaba su peor época. Claudio el del planeta Fútbol, se convirtió en el capitán más joven en la vida de otro coloso, Racing, justamente cuando el gerenciamiento vivía su peor etapa en la institución, y el promedio de descenso torturaba el alma del incha. El largometraje del "Caio", del pueblo santafesino a la Primera División, tuvo al futbol tatuado en el horizonte desde la infancia; por deseo y por herencia de sangre. "Mi viejo viene de una familia de ocho hermanos, igual que mi vieja, ! imagináte la cantidad de primos que somos! No era muy difícil de armar partidos. Además, mi primer regalo había sido una pelota, de las de antes, con gajos negros y blancos", rememora. Los rulos de tierra, esos pocitos que intentan derrocar a la jugada de lujo, fueron puliendo al proyecto de crack. "Allá, el fútbol 5 no existe. Siempre digo que el potrero fue la escuela ideal; jugando hasta descalzo. Hoy vuelvo al pueblo y veo a mis primitos siguiendo la cadena. Cada regreso es encontrarme con el reflejo de lo que fui", remarca emocionado el hijo de Hugo, empleado de una fábrica molinera, y de Graciela, ama de casa. A los 8 años, el aplicado alumno de la escuela Paula Albarracín desembarcó en las inferiores de Cremería, el club donde de formaron los hermanos Lux y José Sosa, entre otros. Sin embargo, la que aparecía como la primera experiencia de cualquier pibe en busca de amigos y diversión, guarda un backstage pintado con tinta hollywoodense. "En Carcarañá, el clásico es Cremería-Campaña, que juegan en la Liga Cañadense", informa Claudio, y acelera; "El pueblo lo vive a full. Se matan. El que pierde lo sufre en la calle, en los comercios, en todos lados. Incluso, hasta ponen mangas para que salgan los equipos. Bueno, la cuestión es que yo siempre fui de Campaña. Mi viejo también, a muerte de Campaña, y mis amigos de la escuela jugaban en... Campaña. Entonces, le pedí a mi viejo que me llevara al club". -Pero... - Mi vieja, hasta me habia comprado un par de medias de Campaña. Me fui todo vestidito a probarme; y me dijeron que no quedaba, que esto que lo otro, que no habia cupos. Tenía 7 años. Me volví llorando a casa ¡No sabés como sufrí! Cuando me vió mi papá, me dijo que me quedara tranqui, que no pasaba nada. Y yo le respondí: "¡Nooo! Ahora llévame a Cremeria". Mi viejo no quería saber nada, obvio. Y yo, dale con Llevame a Cremeria, que llevame a Cremeria... -¿Como fue crecer en ese Racing? -Muy difícil. Por ejemplo, aunque te bañaras con ojotas, era imposible no tener hongos, por que había 10 centímetros de agua en las duchas. En la pensión, comimos ñoquis veinte días seguidos. Eran de esos que no te los podías sacar del paladar ni con el tenedor. Es el día de hoy que resulta imposible comer ñoquis (risas). En el medio del laberinto. Claudio tejió existos junto a una camada que abrazó la gloria a nivel clubes, en inferiores, y con la Selección juvenil, en el mundial Sub 20 de Canadá 2007. Rivarola lo promovió a entrenarse con la elite. Luego, padeció el sube y baja con Simeone. Hasta que llegó el debut, bajo la tiza de Merlo. "Fue un miércoles, en 2006, contra Banfield. Los titulares descansaron porque se venía el clásico. Entré casi todo el segundo tiempo. Ganábamos 2 a 1. Mostaza me dice "Nene cortá y jugá". Entré bien, pero perdimos 3 a 2. Yo me dije: "Uh, con lo cabulero que es éste, no me mete nunca más". Me llevó al banco un montón de partidos ¡Y no entraba nunca! (carcajadas). Yo estaba convencido de que era por cábala. Después, me dio confianza y mi primer campeonato como titular". Mostaza le cedió el mapa de la mitad de la cancha, lo motivó hasta hacerlo sentir "el mejor del mundo", y le obsequió esa anécdota que repite entre amigos. "A Alan Aciar, un juvenil que se entrena con la Primera, lo vivíamos cargando con Kirchner. Lo volvíamos loco. Y Alan se enojaba. Pero se enojaba mal. En uno de los primeros entrenamientos con Mostaza, estábamos practicando tiros libres y Aciar le pifia a una pelota, Se produce un silencio de pocos segundos, hasta que se escucha:"¡Dale Kirchner!". Fue Mostaza. Nos c... de risa diez minutos seguidos. Ni confianza con el grupo había. Fue inolvidable". Pero, entre bromas, el fantasma del descenso empezaba a corporizarse. Lo que no mata, fortalece, reza la máxima. Y, en el caso de Yacob, ese collage de postergaciones de todo tipo y factor se transformó en una cáscara de acero que templaron piel del pibe que, con 21 años y un brazalete en el costado del corazón, debía timonear un barco muy averiado, en la Promoción 2008. "Los partidos de la Promoción fueron los más importantes de mi vida. Fueron semanas muy jodidas, Acá se hicieron desastres a nivel dirigencia, pero éramos los pibes los que, si salían mal las cosas, íbamos a quedar marcados; porque muchos jugadores estaban de paso". -Pero el promedio sigue asustando -Sí, el asunto es tener una línea de juego que no siempre se puede conseguir. Antes, la cosa era ganar como sea. Creo que nuestro error, en el torneo pasado, fue pensar en conseguir 25 puntos. Tenemos que apuntar más arriba. pensar así nos hace mediocres. -¿Como es ser referente a los 21? -No me siento tan líder. El grupo tiene gente muy valiosa como Chatruc o Campagnuolo. La diferencia, si comparo cuando llegué a Primera, es que en este grupo participan todos, no deciden dos o ttres. Junto a Mercado, tratamos de darles jugar a los chicos. Así por caso, Zucullini se fue haciendo importante, adentro y afuera de la cancha. Ser capitán le ofreció a Yacob la ruta de escapar a ser rapado en su primera temporada. Sin embrago, el respeto no es absoluto. "Yo conocía de inferiores a Juan Sanchez Sotelo. Entonces, cuando lo suben a Primera, le ofrezco concentrarse conmigo para que se adapte mejor al grupo. Así estuvimos hasta hace 15 minutos, cuando Damián, el que organiza las habitaciones, me dijo que me tocaba con Campagnuolo. No entendía nada, entonces Damián me confirma que el cambio lo pidió Juan, que se iba con Chatruc. Entonces fui y le pregunté. ¿Sabés qué me contesta Sanchez Sotelo? "Los videitos, Flaca, los videitos". No tiene códigos. Ya borré su número de mi celular, je". -¿Como vivís la chance de una venta? (NdR: Hubo ofertas de Nápoli y Juventus, entre otros.) -Es un objetivo, pero no voy a hipotecar mi carrera yéndome a cualquier lugar. Ahora si en junio vuelven a llegar esas ofertas, se verá. Para mí, también son metas ayudar a mi familia o envejecer en Carcarañá. El secreto está en ser consciente de que nadie se las sabe todas. De esa manera, tarde o temprano, los premios llegan. Claudio Yacob, un 5 como los de ayer, con un mañana brillante.
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