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"Definí como en el patio de mi casa"

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Aún grita su gol y tira que si no lo hacía, "alguna cosita me iba a decir Palermo". Entrá con Olé al mundo del nuevo Jesús.

Jesús en su patio. Atrás, cuatro de sus sobrinos. Sí, ése soy yo". Hace jueguito en el patio de su casa de Monte Grande. No se anima a repetir la jugada que tantas veces debe haber practicado. "Me van a gastar demasiado", dice. ¿Quiénes? Sí, los mismos compañeros que ayer lo abrazaron para festejar el 2-0, esa definición exquisita de zurda, esa misma zurda que Román le dice constantemente que tiene que aprovechar. Jesús Dátolo dice que ése al que dejó en el piso a Machado y Henao con un movimiento de pies y cintura es como aquel pibito que jugaba en Spegazzini. Ahora, dice, se reconoce en esos botines. "Intenté y me salió definir como lo hacía en el patio de casa, o en el potrero. Más tranquilo, más sereno", confiesa. El premio fue la clasificación, los aplausos, cumplir con el regalo para mamá y las palabras de Diego Maradona una vez que terminó el partido: "Me pusieron en comunicación con él y me decía que yo me había puesto a la gente de Boca en el bolsillo, que lo que había hecho fue espectacular... Yo creí que estaba hablando con Rodrigo Palacio, ja, pero me lo decía a mí", se ríe. -¿Qué pensaste cuando volviste a ver la jugada? -Que cuando amagué muchos seguro pensaron: "Uh, ya se nubló", como diciendo: "Ya la va a perder otra vez". No me tienen confianza, no me tienen fe, je. Hay que tenerme un poco de paciencia, je. -Te salió el potrero... -Sí, donde uno empezó a jugar y aprendió. Así definía mi hermano Martín... Yo siento que agarré confianza y las cosas van saliendo como quiero. A la hora de pegarle ya estoy más frío. Además, ahora trato de disfrutar cada partido, es diferente. Cuando entrás a la cancha y disfrutás, salen mejor las cosas. -¿Antes lo sufrías? -No lo sufría, pero no estaba al nivel que quería. Eso hacía que llegara a mi casa y a veces no comía, estaba muy triste. Hoy disfruto mucho de lo que hago, alcancé un nivel que quiero mantener y superar. -Esa pelota hace seis meses se iba afuera... -Sí, seguro... Pero no es sólo suerte. Es estar bien de la cabeza. Como pasó en Jujuy: rebotó en el defensor y entró. Hace seis meses eso no pasaba. Pateaba y la atajaba el arquero o se iba al córner. Pero yo no bajé los brazos. Sabía que en algún momento se iban a revertir. -¿Cuánto tuvo que ver Román en eso? -Es una pieza clave para mí, es muy importante. Me da consejos todo el tiempo, habla conmigo cuando tomamos mate en la habitación. Sólo miramos fútbol y eso me motiva. -¿Y qué te dice ahora? -Que estoy en un momento muy bueno de mi carrera y que trate de seguir por esa senda, con esta misma humildad, porque recién empieza. Y siempre me recalca que jugadores zurdos en mi posición escasean a nivel nacional e internacional. Eso a uno le da confianza y trato de sacarle provecho. -¿Y tus compañeros? -Me cargan. Me dicen: "No sos el mismo de antes, eh, estás cambiado". Los que más me hinchan son Migliore, Palermo y Jonatan Maidana, nos juntamos siempre a tomar mate. -¿Y cambiaste? -Quizás me ven un poquito más serio, ja... Pero nada que ver, tengo mis días, pero sigo siendo el mismo. Estoy muy metido en el momento de Boca. -En el gol, Palermo esperaba el pase. ¿Qué te iba a decir si no entraba? -Ja, habría que preguntarle a él. Ojo, porque yo lo vi y tenía un defensor que lo estaba tapando, no era sencillo el pase. Igual si yo lo erraba seguro que alguna cosita me decía, je. Se sienta en el comedor y les relata a sus hermanos cómo estaba la Bombonera. "No sabés cómo se sentía desde adentro", les repite. "Había nervios, nos jugábamos la clasificación. El estadio estaba lleno y se sentía la ansiedad de la gente. Yo también lo estaba, porque ya lo siento como un hincha más, querés que todo salga bien y rápido, es complicado. Cuando entrás en ritmo de juego, se te pasa y vas haciendo lo que sabés. El gol de Paletta fue fundamental para darle confianza al equipo, fue clave", cuenta. A pesar de que jugó un gran partido, faltando 19 minutos fue reemplazado por Neri Cardozo. "Ischia vio que yo hice un esfuerzo muy grande en el primer tiempo y quizás por eso decidió el cambio. Yo respeto su decisión. Afuera había un compañero que estaba al 100% y que quería hacer las cosas bien", explica. Ahora que ya están en octavos, hay que pensar en el torneo. Se vienen San Lorenzo y River. Y Jesús tiene cuatro amarillas... -¿Descansás? -Yo creo que ya descansé bastante antes, cuando no jugaba... Ahora quiero jugar todos los partidos. Ambos son importantes y no me los quiero perder. Primero hay que ganar el domingo. Y después veremos...
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