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Con dos golazos, Lanús volvió a festejar ante Banfield y se afianza arriba

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 Ganó 2-0 con un bombazo Víctor Ayala y una definición exquisita de Miguel Almirón. Los dos terminaron con diez por las expulsiones de Marcone, en el local, y Erviti, en el visitante. Hilario Navarro le atajó un penal a Sand en el primer tiempo. El Grana le sacó cinco puntos a su escolta, Estudiantes.

 Porque lo quiso ganar durante los 90 minutos, porque pasó más de media hora con un jugador menos y siguió apostando, porque tiene una mezcla ideal de calidad, velocidad y fortaleza. Y también porque cuando necesita apelar al banco encuentra respuestas. Lanús es un líder con todas las letras. Disfruta de este torneo y se da el lujo de ganar dos clásicos en un par de semanas. Fue 2-0 a Banfield como local en un partido vibrante. Para completar la fiesta, el Grana celebró con dos golazos: un bombazo tremendo del paraguayo Víctor Ayala y una definición exquisita de su compatriota Miguel Almirón. Con este triunfo, el Granate le sacó cinco puntos a su escolta, Estudiantes (empató ante Gimnasia) y se encamina hacia la final por el título.

 

 

El primer tiempo tuvo de todo menos goles. Lanús salió a buscarlo y Banfield a aguantar, como era de suponer. Cinco hombres en el medio puso Falcioni para armar un muro ante el fútbol de toque, circulación y velocidad que desarrolla el Granate. Así y todo el local fue más. Lautaro Acosta fue de mayor a menor, lastimando con su gambeta por izquierda. Y del otro lado iba a todos los tiros José Luis Gómez, un lateral que vive jugando de puntero derecho.

 

 

Cuando el local dominba, se quedó con diez por una doble amarilla tan infantil como justa de Iván Marcone. Y solo así pudo equilibrar el Taladro.

 

 

Con un jugador menos, Lanús se replegó y le dejaba la pelota a los defensores visitantes que no sabían qué hacer con ella. Sobre el final del primer tiempo, llegó el inexistente penal que Espinoza cobró para Lanús y que Hilario Navarro le atajó al Pepe Sand, de mal partido.

 

 

Todo era del equipo de Almirón. Banfield tomaba el dominio de la pelota casi por obligación pero no se acercaba a Monetti. Fue inofensivo salvo por algún bochazo hacia Simeone, que estuvo errático en las pocas que tuvo.

 

 

Una jugada rompió el partido. Erviti frenó con la mano un avance del paraguayo Almirón, se fue expulsado y dejó el clásico equilibrado. De ese tiro libre llegó el golazo del 1-0. Tocaron corto y Víctor Ayala (ingresó por Mouche para el segundo tiempo) sacó un misil fenomenal que se clavó a la derecha de un Hilario estático.

 

 

Lanús ya tenía lo que quería. Sabía que no estaba haciendo su mejor partido, pero ya ganaba y estaban 10 contra 10. Desde ahí, fue inteligente y no se descompensó. Se apoyó en Miguel Almirón, gran figura y titiritero. Despejó cada uno de los bochazos cruzados que caían en su área y tuvo una atajada puntual de Monetti tras un zurdazo de Soto desde lejos, que se desvió y tenía destino de gol.

 

 

En el cierre llegó la frutilla del postre para Lanús. Banfield tiró su último centro de la tarde. Y de contra Almirón armó el mejor gol de su vida. Corrió toda la cancha frontal, mano a mano con Hilario Navarro, y definió con una caricia por arriba del arquero. Golazo. Final perfecto para el Grana, que sigue ganando, volvió a festejar ante Lanús y cada vez está más cerca de ganar su zona y pelear por el título en una final.

 

 

 

Fuente: Clarín.


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