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Banega, el chico que lo ganó todo

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No lo parece, pero este argentino de 21 años es un triunfador. Le avalan su fútbol y los títulos ganados, aunque el aire de la polémica no se cansa de seguirle los pasos. Él responde con fútbol en su mejor año desde que llegó a la Liga. El valencianismo ya se le ha entregado.

 

16-04-2010 (mediapunta.es) – “Ha llegado una oferta del Sttutgart de ocho millones y el club quiere que te vayas. La decisión es tuya. Si decides quedarte, yo contaré contigo”, le dijo al término de un entrenamiento de verano Unai Emery. El técnico del Valencia no conocía a Banega. Quedó sorprendido por su fútbol y su compromiso en la pretemporada. Le habían hablado tan mal que no esperaba nada del argentino, pieza clave en la mejor versión del Valencia actual. 

 

Es el tercer jugador que más camisetas vende del Valencia, tras Villa y Mata y por delante de Silva   Nació en el humilde barrio del Saladillo, en Rosario, rodeado de pobreza. Pronto aprendió a vivir con lo justo, sin excesos y con la alegría de tener un puñado de amigos y familiares fieles alrededor. Con ellos pasaba el tiempo, en cualquier cancha agrietada y en calles con porterías pintadas en los viejos muros. Es el tercero de cinco hermanos. Está especialmente unido a César, dos años mayor que él. Fue uno de los primeros en celebrar que Boca Juniors quisiera reclutar a su hermano y ojo derecho a los 12 años de edad. A Ever no le pareció mala idea. Pero su verdadera ilusión era jugar en Newells Old Boys, el equipo de su vida. Ya en España, certificó ese amor tatuándose el escudo en su gemelo derecho. Era una especie de perdón, de reconciliación por irse a Boca sin pisar Newells. Acostumbra a manifestar esa fidelidad vistiendo camisetas, pantalones y ropa de entrenamientos de la lepra en la intimidad de su hogar. Eso escenifica en cierto modo el carácter de Ever Banega. El de una persona introvertida, fiel y cariñosa. Sin olvidar que tiene 21 años.

 

 

Ha vivido demasiado en poco tiempo. A su corta edad lo ha ganado casi todo. Y pasar de la pobreza al éxito rotundo no es fácil de gestionar. En 2007 debutó con Boca Juniors y tras jugar catorce partidos excelsos, salió campeón del Clausura. También fue indiscutible en el trayecto final hacia la consecución de la Copa Libertadores, la Champions sudamericana, donde Boca acabó asfaltando al Gremio de Porto Alegre. Ganó 3-0 en la ida y 0-2 en la vuelta con Ever como director de orquesta y escolta de Riquelme.

 

El argentino sacó la cara por el técnico y mintió, a instancias del club, al decir que había sido él quien había pedido el cambio. La memoria del entrenador es frágil.

 

Su irrupción le sirvió para formar parte de la selección argentina que conquistó el Campeonato del Mundo sub-20 en Canadá. Allí la rompió e hizo historia al lado de gente como Agüero, Di María, Fazio o Piatti. Messi ya lo había ganado dos años antes en Holanda. Su forma de dirigir el juego, su liderazgo y sus asistencias determinantes pusieron en alerta a todo el mundo del fútbol. No tardó en dar el salto. El Valencia, con Koeman recién aterrizado, apostó fuerte por él. Pero a su llegada no se habló de fútbol. Vendían más las polémicas extradeportivas. El felizmente fallecido Aquí hay tomate llegó a ir a varios aeropuertos a esperarle. Su aportación fue espumosa, pero sirvió para ayudar al equipo a ganar la Copa del Rey que el Valencia no supo ni celebrar. Antes de su cesión al Atlético de Madrid -que no funcionó- le dio tiempo a ganar la medalla de oro con la albiceleste en los Juegos Olímpicos de Pekín. Abel Resino no le veía talento por ningún lado pero el equipo se clasificó para la Liga de Campeones. 

Este verano se detuvo a pensar. Llegó a la conclusión de que todo debía cambiar. Decidió demostrar a todos que su sitio estaba en el Valencia, que debía responder con fútbol a la inversión de un equipo que ya no tenía esperanza en él. Con continuidad alcanzó un nivel óptimo, aunque cuando el equipo baja las prestaciones, es el primero en ser señalado. Unai, que no quiere líos, suele cambiar a los débiles. En la jornada tres, el Valencia, con un jugador más, ganaba 2-1 al Sporting. Decidió retirar a Ever, el mejor del partido, y recibió la bronca general. El Sporting acabó empatando y Mestalla quiso comerse al entrenador. El argentino sacó la cara por el técnico y mintió, a instancias del club, al decir que había sido él quien había pedido el cambio. La memoria del entrenador es frágil. Banega, con una trayectoria profesional intachable durante todo el curso, estalló en Mallorca. Estalló porque ya lleva demasiadas sustituciones, estalló por el olvido de Maradona y porque la titularidad en cuatro partidos de Gago le da más opciones de Mundial al madridista que a él mismo tras una temporada brillantísima. 

Contextualizado, parece un error comprensible y por parte del argentino, olvidado. Por su cabeza pasan cosas más importantes: cuidar de Valeria Juan, su novia rosarina, a quien ya empieza a delatar una ligera barriga. Esperan ilusionados su primer hijo en común. Mientras tanto, la afición de Mestalla sigue queriendo más a Ever que a Emery. En la tienda oficial del estadio andan sorprendidos. Ever ya es el tercer jugador que más camisetas vende del Valencia, por detrás de Villa y Mata, y por delante de Silva.   

 


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Banega Ever

Banega Ever
  • Club Actual: FC Inter Milan
  • Fecha de nac.: 29/06/1988
  • Nacionalidad: Argentino
  • Volante Central

 
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